¿Sentís que tu digestión condiciona cómo te sentís el resto del día? Tal vez el problema no sea solo lo que comés. Cuando la digestión no funciona bien, muchas personas se sienten más pesadas, con menos energía o incómodas gran parte del día.

El intestino hace mucho más que digerir

Es uno de los órganos más activos del cuerpo. Además de absorber nutrientes, mantiene el equilibrio de la microbiota, interactúa con gran parte del sistema inmunológico y se comunica de forma permanente con el cerebro a través del llamado eje intestino-cerebro. Por eso, cuando pierde equilibrio, el impacto se siente más allá del aparato digestivo.

Una microbiota equilibrada marca la diferencia

Los billones de microorganismos del intestino fermentan fibras y producen compuestos beneficiosos, favorecen la integridad de la barrera intestinal, compiten con microorganismos perjudiciales y contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune.

Cómo acompañarla

Los probióticos aportan microorganismos vivos que, en cantidades adecuadas, pueden contribuir al equilibrio de la microbiota, acompañando el confort digestivo y el funcionamiento normal del intestino. Cuando el intestino encuentra equilibrio, muchas veces el resto del cuerpo también lo siente.

Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Antes de incorporar un suplemento, consultá con tu médico o nutricionista.