La creatina suele asociarse al deporte de alto rendimiento, pero la ciencia la estudia cada vez más en un contexto distinto: la menopausia.

Qué cambia en esta etapa

Durante la peri y la menopausia, la disminución de estrógenos puede favorecer la pérdida de fuerza y de masa muscular, un metabolismo más lento y mayor dificultad para mantener el cuerpo tonificado. No solo cambian las hormonas: también la composición corporal.

El rol de la creatina

Cuando se combina con entrenamiento de fuerza, la creatina puede ayudar a preservar la masa muscular, aumentar la fuerza y favorecer la función física, especialmente en mujeres en esta etapa. La dosis habitual estudiada es de 3–5 g/día de creatina monohidrato, preferentemente acompañada de ejercicio de fuerza.

Respaldo científico: Smith-Ryan et al. (2021), Creatine Supplementation in Women’s Health Throughout the Lifespan.

Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Antes de incorporar un suplemento, consultá con tu médico o nutricionista.